Samstag, 3. Januar 2009

El joven Asieg Drannéh había asistido al baile ofrecido por la familia do Aldtmen en honor a la muchacha Mältise. Convivió éste con su simpático amigo y compañero Odran, al mismo tiempo que conocía a más y más gente en amistad con la familia. Tampoco pudo olvidar dar un vistazo a los rostros femeninos juveniles, que por cierto, no abundaban. Esta pobre cantidad se contrastaba con la calidad de esas bellas semblantes claras y sonrientes, entre ellas la de la niña Mältise.

Tras un momento de convivencia, el espectáculo comenzó. Repentinamente las luces se apagaron, y un brillo fulgorante iluminó completamente la sala. Éste provenía de una esquina, y pronto todos los invitados a la fiesta pudieron divisar tal acto. La fuente de la coloración celeste del salón eran los ornamentos del vestido de Mältise, aquellas esferas de [*] diseñadas por su padre, quien invirtió tanto su fortuna como su tiempo y esfuerzo en la realización de la celebración de su hija.

Los aplausos comenzaron a retumbar. Las paredes del lugar, al mismo momento en que la gente se paraba de sus asientos y le saludaba y hacía reverencias a la joven mujer del vestido azul. Flores de [*] abundaban su corona y un ramo de los frutos de la temporada representaban la prosperidad con que se recibía a esta dulce doncella en su aniversario décimo quinto.

[Continuará...]

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