Sonntag, 7. Oktober 2007

(Am 20ten. Oktober, 2007)

El puerto se hallaba vacío en ese momento, y entre barriles y unas cuantas cajas gigantes y cómodas, me acomodé con tanta dificultad para poder encontrarme con esos pensamientos inconscientes que siempre me hacen sonreír a oscuras, carcajeándome de mi propios deseos y de mi propia existencia.

La niebla sólo me cobijaba todo el cuerpo, y la alta temperatura azul me ponía mis piernas pálidas, temblando cálidamente entre el sueño y la molesta situación. El sonido tranquilizador del mar no deja de tocar su música tan entorpecedora. A una distancia se escuchan unos pasitos acercándose a este pobre vagabundo, niño del desierto y náufrago de los encantos. ¿Quién es quien se acerca?

Oh, pero si es mi amigo el [...]

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen