Nunca se había arrepentido de haber tomado tal decisión, a pesar de sufrir las consecuencias, como las tardes y noches solitarias de ocio, el poco frecuente contacto mutuo entre él y sus apreciados amigos, extrañando la intimidad y confianza con aquel grupo que valoraba. Este exilio era necesario, pues él deseaba concluir algunas metas personales y ya no podía comprometerse más con esa gente hermosa.
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen